sábado, 18 de agosto de 2007

Origen de la Luna


Origen de La Luna


El origen de nuestro satélite sigue siendo uno de los mayores enigmas de la ciencia, pues algunas de sus características, como son su baja densidad y su composición pobre en hierro, resultan desconcertantes. Para explicarlas, los astrónomos han propuesto varias teorías.


Como la Luna estuvo una vez sólo a la mitad de la distancia que ahora tiene de nosotros es posible, según argumentan los defensores de la hipótesis de la fisión, que el satélite hubiera sido arrancado bruscamente del planeta por una fuerza centrífuga cuando la Tierra giraba rápidamente sobre su eje, o bien por la fuerza de marea levantada por un asteroide que pasó cerca del planeta. Esta hipótesis explicaria por qué la Luna es pobre en hierro, ya que en el momento del impacto este metal estaba concentrado en el núcleo terrestre, pero al entrar en los aspectos dinámico de la teoría, ésta no hay por dónde cogerla.


Algo parecido sucede con la hipótesis de la coacreción. Según ésta, la Luna se formó a partir de discos planetesimales capturados en su momento por la Tierra. Sus detractores aseguran que es inprobable que un planeta sólido adquiriese un disco masivo de esta manera. Además, esta teoría pasa de puntillas sobre el enigma de la anemia lunar.


Un nuevo modelo de evolución lunar propone que un asteroide del tamaño de Marte chocó contra la Tierra, pero en vez de hacerlo frontalmente lo hizo con un golpe oblicuo. Cuando la canica espacial rebotó hacia el espacio exterior, arrastró consigo un remolino de rocas trituradas procedentes del interior de nuestro planeta, asi como fragmentos rocosos propios que también se pulverizaron a causa de una gran explosión. Parte de este material se perdió en el espacio y parte cayó de nuevo a la Tierra, pero una cantidad suficiente se quedó orbitando alrededor del planeta y formó el disco prelunar; el primer ladrillo de lo que más tarde se convertiría, también por acreción, en nuestra compañera inseparable, la Luna.