miércoles, 19 de septiembre de 2007

Historia de Terror El Enamorado


“Es quizás que soy una persona muy enamoradiza o simplemente el temor de no estar solo en la vida, no quiero pensar que es una obsesión pero siempre que logro tener alguien conmigo siempre trata de irse. Desearía que no me ocurriera eso, a veces pienso que mi destino es quedarme solo pues al final, siempre, ellas trataran de hacerme daño, pero ahora no me dejare de nadie, ya no me lastimaran mas. Si llego a conocer a alguien en este momento creo que sería muy bueno, pues mi recuperación de un problema que no quiero mencionar ahora ha salido bien y creo que ya estoy listo para un nuevo amor”.
Tuve que cambiarme de residencia y de condado, por problemas personales. Me inscrito en un preparatoria donde ahora me va de maravilla, aun no me identifico con alguien pero quizás por ser primer día es algo difícil de hacer amigos, eso o quizás mi extraño acento sureño.

Al final de la clase un grupo de chicas se me han estado acercando pues para apuntar mi nombre en las listas de los profesores entre ellas destaco una para mi, alguien diferente a las demás, por su gran amabilidad y sencillas en tratar a las personas con cierta familiaridad que la hace única, su nombre es Rebecca, una chica de quizás 18 años, de tez clara ojos cafés claros y una cabellera lacia y rubia, una típica adolescente de preparatoria.

La clase de día por fin había finalizado y mientras bajaba de las escaleras, a aquella chica se le cayeron los útiles de su mochila es quizás motivo de que no lo llevaba cerrado, lo peor y quizás mejor del caso es que ningún ser caballeroso se acerco para tenderle una mano amiga, oportunidad que vi para acercarme mas a ella. Me hinque junto a ella y con una pequeña sonrisa me agradeció la amabilidad mía. Después de recoger todas sus cosas la ayude a levantarse y juntos bajábamos de las escaleras mientras continuaba agradeciéndome.

“gracias... ¿cómo dijiste que te llamas?”

“Harrison Love-heart y... tú te llamas Rebecca ¿verdad?”

“si así es... ¿cómo supiste?”

“pu... pues... es que leí la lista del maestro y noté tu letra”

“sí... me llamo Rebecca... no eres de aquí ¿verdad, John?”

“no... ¿se nota?... soy de Tennessee”

Entre la plática en el pasillo de la escuela me comentó que acababa de terminar con su novio que la había engañado con su mejor amiga, pues la había embarazado y estaba muy dolida, que había intentado suicidarse dos veces por depresión. Ah....y que le gustan los Backstreet boys.

Era demasiado perfecta para ser verdad, muy contento por estar sola de nuevo la invite a tomar un café para que nos contáramos nuestras penas y conocernos un poco mas. Ella acepto con gusto, ya estando ahí me pregunto por que me había cambiado de escuela de casa y de estado, cosa que le dije, también le conté que yo igual como ella, había sufrido mucho en el amor y que ya andaba muy desilusionado, la tarde comenzaba a caer y ella me dijo que tenia que irse pues sus clases de danza estaban por comenzar. Le dije que la llevaría hasta ahí, al principio se negó pero después de ver su reloj y notar que el tiempo corría accedió con gusto.

Con el paso del tiempo nos hicimos buenos amigos, tanto que muchos de los chicos del colegio creían que era una especie de homosexual o algo así. Lo que no sabían era que todo lo hacia por la nueva chica de mi vida, haría lo que fuese por estar con ella, aunque mi reputación se manchara. Aunque a sus amigas no les agradaba mucho mi compañía pero Rebeca siempre abogaba por mi, acto que me parecía de lo mas lindo.

Un mes ya había transcurrido y por fin le pedí que fuese mi novia, ella con alegría en los ojos acepto gustosa. Por fin y de nuevo era el hombre mas afortunado del mundo. Aquella noche ella se entregó a mi como linda princesa. Quizás fue la primera noche que disfrutaba del sexo, ella era diferente a las demás chicas que había conocido ella era pura y tímida a la vez yo la guíe para un resultado mejor.

Al día siguiente entramos a la escuela con las manos sostenidas, todos nos miraban pues sabían que Rebecca era una chica popular y Elitista, también primera vez que tenia como novio un chico pueblerino, sus amigas se la llevaron al tocador quizás para convencerla de que era una mala idea, de eso me ocuparía después, ellas serian un gran estorbo para mis planes.

El tiempo pasaba y cada vez sentía que la amaba, íbamos a todos lados juntos sin importarnos el que dirán. Pienso que ella estaba muy contenta y orgullosa de tenerme, pues me presumía como un trofeo. Esa misma semana recibimos la invitación de una chica para una fiesta en su casa, Rebecca me convencía de que fuésemos, pero yo soy algo especial con ese tipo de fiestas, bueno creo, que todas las fiestas. Le dije que si ella quiere fuese con sus amigas, ella se negaba pero al final la convencí de que era un buen momento para retomar la amistad con su amigas, pues se había alejado mucho de ellas.

La noche llegó y la fui a visitar horas antes de que sus amigas la fuesen a recoger, su mamá me recibió y me dijo que esperara que ya casi estaba lista, pasaron unos minutos y ella bajo, al mirarla el vaso casi se me caí en la alfombra, la mire de pies a cabeza, lucía bellísima, realmente me dieron ganas de ir con ella a la fiesta pero, no era un tipo muy sociable que digamos. La hora pasó y las chicas la fueron a buscar, me despedí de un beso y me fui caminando, viendo como se iba en el carro de sus amigas. Llegue a mi casa y me recosté en mi cama, era algo noche por lo trataba de reconciliar el sueño, lo logre, pero entre aquellas divagantes imágenes, la vi a ella bailando y besándose con su ex novio en la fiesta aquella, desperté con la frente húmeda y helada, me senté en la orilla de la cama y aquella imagen daba vueltas y vueltas en mi mente, decidido me volví a vestir para ir a aquella fiesta. Tenia que ver que hacia Rebecca estando ahí, temía que aquel sueño se vuelva realidad, no iba a permitir que otra vez se burlen de mi.

Me subí a mi auto y rechinando las llantas traseras salí de mi casa, estaba desesperado, quería llegar ahí y ver que nada de lo que soñé fuese verdad, llegue por fin, me baje del auto y corrí hacía una ventana que daba en la sala, donde todo el mundo bailaba, no la encontraba, la gente bailaba y no distinguía a Rebecca, caminé por la parte de atrás de la casa para tener otro ángulo de la fiesta, pasé por la cocina, y es que no iba a mirar, pero algo me hizo hacerlo. Y ahí estaba Rebecca tomándose un vaso de refresco, sola, estaba contento y agradecido de que no fuese real. Estaba por quitarme de la casa cuando alguien entró a la cocina, se trataba de un chico, de hecho era su ex novio Michael, regresé a la ventana para ver qué pasaría, los nervios regresaron para molestarme de nuevo.

El se le acercó y se sirvió un vaso de cerveza, supongo que estaba algo ebrio pues se tambaleaba demasiado, se sentó en una silla y comenzó a platicar con Rebecca, realmente no escuchaba lo que decían, pero por su rostro de ella, supongo que hablaban de mi, ella solo sonreía, el se levantó y trato de besarla a la fuerza, cosa que me enfureció muchísimo, pues creí que ella le respondería pero por suerte no fue así, el a cambio recibió una gran cachetada. Sonreí y aun molesto con aquel imbécil, busque su auto entre los demás y con un alicate que llevaba en mi auto le desinfle las cuatro llantas, aunque quería destruirle el auto completo, pero todos lo escucharían.

A la mañana siguiente apenas de levantarme me dirigí a la casa de Michael, cuando llegue no había nadie, pues el, al igual que yo vivía solo, espere un rato en la cafetería de en frente, un par de minutos pasaron cuando por fin el llegó. Salí del lugar y lo llame, el se hizo al desconocido pues sabía perfectamente que era novio de Rebecca. Le dije que se había reventado un neumático y si me hacia el favor de prestarme uno, el me contesto que no tenia pues también los de el se había reventado, pero me dijo que en ese momento llamaría al mecánico y que si yo quería pedía un extra para mi, accedí con gusto y me invito a pasar a su casa, que por cierto no tenia mal gusto, me dijo que llamaría al mecánico, se tomaría una ducha y luego saldría, me dijo que cogiera una cerveza de la nevera y que encendiera la radio mientras el salía, cosa que hice.

Llamó y se metió al baño, desde ahí me comenzó a hacer preguntas de que como había llegado aquí, y que como había llegado a ser novio de Rebecca, sabia que el si me conocía, además se me hacia raro que dejase entrar a un extraño a su casa, por mas le dijera quien era. Me dijo que si le hacía el favor de pasarle una toalla, me levante y se la di, me senté en el lavabo y le pregunte por que había terminado con Rebecca, el me dijo que ella se había acostado con todos los chicos de la escuela y además había quedado embarazada y había abortado. Yo enfurecido, le dije que no hablara así de ella, el sonriente se calmo. Me preguntó que si había estado en un hospital psiquiátrico, yo sorprendido le pregunte por que lo decía, el me contestó que su tía estaba internada en un el hospital y que había visto mi fotografía. Yo asustado le conteste que si, pero obvio no le dije el por que. Me dijo que sabia todo de mi y que si le hacía algo malo a Rebecca me mataría, yo salí del baño sin contestar, fui a su cuarto y encontré un bate, entre de nuevo al baño y seguía hablando sin darse cuenta de mi presencia. Me acerque lentamente a la cortina y con fuerza me lance a el con mas de 10 batazos, hasta que me di cuenta que no se movía, desprendí la cortina y lo envolví con el cuerpo. Arrastrado pues pesaba demasiado, lo saque y lo coloque en mi auto, que jamás estuvo dañado, y me dirigí a los exteriores de la ciudad, llegué al desagüe y lance el cuerpo ya sin vida de Michael, me subí de nuevo al auto y me dirigí a mi casa para darme una ducha.



Al día siguiente, llego a su casa para decirlo lo que ma había dicho Michael de ella, llegó y no se encuentra el automóvil de madre, la puerta abierta y las luces encendidas. A pasos grandes entre a la casa, digo su nombre para ver si se encuentra alguien, pero no consigo respuesta, subo las escaleras a prisa y no encuentro a nadie, pero en la cama de Rebecca se halla una fotografía mía donde estoy en mi cuarto de mi casa anterior, en el se logra distinguir como tengo escrito con sangre el nombre de mi ex novia. Con un trago lento de saliva salgo de la casa y me subo de nuevo en mi auto, ella y su madre, ya sabían o sospechaban de mi. Solo tenían dos lugares donde ir: mi casa o el psiquiátrico. No sabía donde ir primero, así que mas cerca mi casa me dirigí ahí. Cuando di la vuelta por la calle, me percate de que había un auto de policía junto al de ellas, aprisa me estacione y entre a mi casa, cuando entre, vi a Rebecca llorando en los brazos de su mama y el policía revisando por la cocina.

“¿qué ocurre Rebecca... por qué lloras?”

“no te le acerques John...¿o debo llamarte Ashton?”

“no entiendo...”

“Hijo... ¿puedo entrar a tu recámara para checar unas cosas?”

“no... primero... dígame ¿qué hacen aquí?”

“¿no lo sabes?... tú debes de saberlo”

“la verdad no...”

“encontramos el cuerpo de Michael Cotton, en el rio de San Fernando... ¿sabes algo de esto?”

“la verdad no Sr. ¿A qué se refiere?”

“pues yo sí... tus huellas están en la casa de Michael y hay un bate manchado de sangre aquí... ¿no te suena nada de esto?”

“realmente...”

“¿por que me engañaste John... yo te amaba... por qué fingir ser otra persona... por qué no me dijiste que te llamas Ashton... que estuviste en un hospital psiquiátrico?”

“no quería que supieras que fui algo raro en la secundaria”

“qué secundaria... tienes 24 años... no me vengas que eres un adolescente aún”

“señora no me entiende...déjeme explicarle”

“entraré a tu cuarto chico”

“noooo... se lo prohibo”

“Santo dios... ¿qué significa todo esto?...”

“no es lo que cree... es simplemente devoción”

lo que el policía había descubierto es que en mi cuarto hice lo mismo que con mi antigua novia. Tenía pintado toda la pared con su nombre, con sangre de mi cuerpo.



Recogí el bate y con todas mis fuerzas se lo lace al imbécil detective, corrí y jalé a Rebecca y la subí en mi auto, su madre trato de seguirnos pero le choque su auto para que no nos siguiera. Ella trataba de salir, me pateaba, insultándome el por que de mis actos, salimos de la ciudad, nos dirigíamos a una cabaña que había heredado de mi padre cerca de un lindo arroyo, la baje del auto a la fuerza y la metí en la casa. Al entrar ella se sorprendió pues tenia toda la casa cubierta de pétalos de rosas, ya lo tenia preparado para cuando ella viniese, pues las hojas se secarían y para ella es su delirio la naturaleza muerta.

Me quite el abrigo y la recosté en la cama, ella un poco calmada pues quizás sabía que si se portaba bien nada malo le pasaría, recordé lo que Michael me había dicho en el baño, así que se lo pregunte, ella sorprendida me contestó que no era cierto. Que jamás haría algo así. Realmente le creí, me comenzó a abrazar, pensé que quería que la perdonara de esa manera así que le correspondí, pero no, ella tenia en su mano una base para velas de metal y me restregó en la cabeza, oportunidad que tuvo para correr e intentar escaparse, la sangre comenzó a salir de mi cabeza, aun estaba atolondrado por lo que no distinguía bien. Realmente no sabia donde se encontraba ella, recordé que llevaba consigo su celular que le había obsequiado en nuestro aniversario de tres semanas. Así que si llamaba a su numero, delataría su lugar, cosa que hice. El ring se escuchaba en la sala, así que me dirigí ahí, pero ella mas inteligente lo apagó antes de que volviera a sonar. Pero de todas formas sería mas fácil encontrarla.

Buscaba bajó la mesa, bajó los sillones pero nada, en ningún momento se me ocurrió la idea de revisar el armario. No hasta que mire el espejo y ahí estaba la puerta de madera.

Abrí las puertas del armario y ella con mucha ágiles salió bajo mis piernas corrió e intentaba abrir la puerta, la detuve y me mordió el brazo, acto que logro que hizo que se me cayera las llaves de mi mano. Ellas las tomó, abrió la puerta y comenzó a correr por el bosque.

Tengo que decir que es la primera novia que tenia que era muy inteligente, debo decir que es una de sus grandes cualidades.

Comencé a seguirla pero se me perdió de vista, asome por la carretera y el auto del detective me golpeo haciendo que cayera varios metros lejos, el salió corriendo y me monto en la cintura, la madre de Rebecca estaba ahí, molesta me dio una patada en la cara, quizás estaba feliz, a lo lejos Rebecca venía corriendo y su mama la abrazó. El detective me esposo y me colocó dentro de la patrulla.

El detective les dio la orden de que esperaran ahí mientras su compañero las recogía, cuando el auto arranco le grite a Rebecca cuanto la amaba. Ella cerró sus ojos y su madre la volvió abrazar.

El detective me decía mis derechos mientras conducía hacia la delegación, pero...cuando terminó aquel testamento e hizo alto en una calle, yo ya no me encontraba en el auto.

Me quite las esposas con un pequeño broche que llevo en mi camisas siempre. Me dirigí a la terminal de autobuses, para agarrar cualquier camino, para encontrarme otro destino.



Ahora me encuentro en México, donde he conocido a una chica preciosa ella es una chica de quizás 18 años, de tez clara ojos cafés claros y una cabellera larga, lacia y rubia, una típica adolescente de preparatoria, quizás con ella encuentre el amor de mi vida o quizás no...

gracias a kruela.ciberanika.com