viernes, 19 de marzo de 2010

Hasta los Infieles tienen su ayuda

Hasta los Infieles tienen su ayuda
Humor Chiste

Hasta los Infieles tienen su ayuda


Este chiste esta muy gracioso, es que quien sabe si alguna vez a pasado, miren que con los hombres infieles todo puede suceder...especialmente en las noches.

Los chistes son una forma de desvirtuar la realidad de forma tan brusca e inesperada, que eso causa gracia, y allí esta lo divertido, por ello los chistes son necesarios en cualquier hora del día, pues de esa manera te desconectas un rato, segundo o momento del mundo que te rodea.

Por ello si estas en la oficina, u otro lugar no hay nada mejor que ventilar tu espíritu con un buen chiste que te haga reír y hacerte pasar un rato agradable y divertido.

Eso es lo que queremos en gratisparatodos, que la pases bien, te diviertas con estos chistes geniales, sin olvidar por cierto los videos divertidos, cámaras ocultas, y los datos para seducir, piropos de amor, ideas para conquistar mujeres, todos que serán una guía esencial para el amante que todos llevamos dentro, y saber jugar con las reglas del Amor.

Diviertete con este chiste llamado Hasta los infieles tienen su ayuda

Una mujer está en la cama con su amante cuando oye al marido llegar, quédate en pie allí en la Esquina, le dice al amante. Rápidamente, ella cubre el cuerpo del amante con aceite y lo salpica con talco por encima y le dice:

No te muevas hasta que yo te diga. Finge que eres una estatua.

Yo vi una igualita en casa de los Almeida. En eso, el marido entra y pregunta:

¿Que es esto?

Ella, fingiendo naturalidad: ¿Eso? Ah, es sólo una estatua. Los Almeida colocaron una en el cuarto de ellos y me gusto tanto que compre una igual.
Y no se hablo más de la estatua.

A las dos de la madrugada, la mujer estaba durmiendo y el marido todavía estaba viendo TV.

De repente, el marido se levanta, camina hasta la cocina, prepara un sándwich, agarra una lata de cerveza y va para el cuarto. Allí, se dirige a la estatua y le dice:

Toma, come y bebe algo, hijo de la gran puta! Yo me quede dos días como un idiota, en el cuarto de los Almeida y ni un vaso de agua me ofrecieron.

Esto se llama 'Solidaridad Masculina'.